sombra para las hormigas

LA LUCHA DE LOS AFECTADOS POR EL ZAPOTILLO

Clausura presa El Zapotillo 2Clausura presa El Zapotillo 2 La lucha de los afectados por la presa El Zapotillo ha sido larga y cansada, viene desde 2005 cuando se enteraron por los medios del proyecto hidráulico. María Félix Rodríguez integrante del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo dice que se siente muy fatigada, que es una presión muy fuerte para ellos el ruido del sonsoneo a diario de los que están construyendo en Talicoyunque, el lugar donde pretende reubicarlos el gobierno estatal. “Para nosotros no hay paz, nos sentimos defraudados” y se pregunta: “¿Nosotros como seres humanos no tenemos derechos? ¿Qué es lo que están haciendo con nosotros? Ni el gobierno ni el alto clero nos han defendido.”

El gobierno estatal y federal siempre los ha engañado, y ahora se suma el gobierno municipal de Cañadas de Obregón, Jalisco, ya que el día 17 de diciembre de 2010, fecha señalada para una audiencia con el Cabildo para exponer su problemática en relación a la presa El Zapotillo, según notificación hecha formalmente a uno de sus voceros; en ella iban a estar María Abigaíl Agredano Sánchez presidenta del Comité Salvemos Temacapulín Acasico y Palmarejo, Gabriel Espinoza Íñiguez, María Félix Rodríguez y el abogado Guadalupe Espinoza Sauceda, no obstante no se llevó a cabo porque se canceló sin previo aviso a los convocados, quienes acudieron al palacio municipal. Esta actitud del Presidente Municipal y del Cabildo los temacapulinenses la consideran una burla más a su comunidad.

María de Jesús García Guzmán, más conocida como Marichuy, dice que “el festejo del centenario de la revolución y el bicentenario de la independencia de México por parte del sector oficial es un discurso hueco, retórico y falso, porque la verdadera revolución es la que estamos haciendo los pueblos y nosotros como movimiento.”

En un origen la lucha del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo era salvar a sus pueblos, pero en el proceso de lucha se dieron cuenta que tenían derechos, hoy saben que hay alternativas como Loma Larga II o que se hagan represas mas chicas y más viables y sustentables. Ahora tienen conocimiento que las presas son nocivas y dañinas para el medio ambiente y por eso también están en contra de ellas. Hoy día están claros que su discurso es contra el modelo de desarrollo impuesto verticalmente desde el Estado. Esta nueva actitud y visión alcanzó su máximo esplendor con el III Encuentro Mundial de Afectados por represas y sus Aliados celebrado del 1 al 7 de octubre de este año en Temacapulín, donde se destacó que el agua es un bien común y no una mercancía.

Saben que los recursos políticos se han ido agotando, pues al menos ha habido cuatro puntos de Acuerdo por el Congreso de la Unión, pidiendo se cancele la presa El Zapotillo y que las autoridades federales y estatales visiten las comunidades que se pretenden inundar y obtengan el consentimiento libre, previo e informado respecto a esta obra. Igual suerte ha corrido la vía jurídica, ya que a nivel nacional e internacional se han hecho muchas acciones. Se han realizado estudios periciales para los juicios, como son dictámenes antropológicos, psicosociales, de patrimonio cultural, de impacto ambiental, de topografía, de hidrología, etc., demostrando todos la inviabilidad del proyecto de presa El Zapotillo, pero ni las autoridades administrativas ni judiciales las han tomado en cuenta.

Una dificultad que han encontrado los habitantes en su defensa es la parcialidad en las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIAS) de las obras, ya que hay diversas MIAS, cuando debiera ser una pero de manera integral, no parcializadas. El gobierno ha pretendido difuminar su responsabilidad entre sus diversas instancias y niveles de gobierno como la Comisión Estatal del Agua (CEA), Secretaría de Desarrollo Urbano (SEDEUR), el Ayuntamiento de Cañadas de Obregón, Jalisco y por supuesto la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), echándose la bolita entre ellas, no obstante no se puede tapar el sol con un dedo y la responsabilidad del gobierno es evidente y está probada. El Comité y Temacapulín han ganado la lucha, han argumentado; mas el gobierno ha sostenido, sobre todo la CEA y la CONAGUA el mismo discurso desde que se tuvo conocimiento de la presa El Zapotillo en el 2005: que es agua para la zona metropolitana de Guadalajara, para catorce municipios de los Altos de Jalisco y para la ciudad de León, con lo cual se reduciría la extracción del agua del Lago de Chapala y consecuentemente se recargarían los mantos freáticos de la Cuenca Lerma Santiago Pacífico, pero este es el discurso del gobierno, por cierto muy cuestionado por amplios sectores de la sociedad y por los especialistas.

Mientras los pueblos van por un camino muy diferente al del gobierno. Se siguen organizando y resistiendo, pese al cansancio, pues saben que las soluciones a sus necesidades son ellos mismos, no el gobierno. En tal sentido en los primeros días de enero próximo durante las fiestas patronales realizarán una consulta comunitaria sobre la aceptación o no de la presa El Zapotillo.