sombra para las hormigas

La psicóloga laboral

Voy para tres años sin trabajo, me despidieron. Literalmente desaparecieron el departamento ambiental corporativo de la empresa por insostenible.

En estos años, durante mi búsqueda para mantener mi familia, llegué a consultar a una Psicóloga Laboral de reconocida experiencia, me dio una cita, me entrevistó, me aplico una prueba de muchas preguntas que al final consistía en asignar al encuestado un perfil de su personalidad (por lo menos durante el momento de la prueba).

Después de su análisis termino diciéndome que mi personalidad obedece a una persona con un perfil técnico. En ese momento me alegro de que coincida con mis oficios, ahora que mis estudios o experiencias empíricas pueden o no ser otra cosa.

Al observar mi gráfica de 4 variables, me comenta que no es perfecta a la de un perfil ideal de un técnico, en eso miro la gráfica de otro perfecto perfil de la personalidad, me impresiona mucho su sesgo y veo muy polarizadas las variables, por ejemplo: la primer variable al máximo y las restantes tres variables al mínimo.

En eso pregunto: ¿Qué perfil de personalidad tiene esa gráfica?

Me dice: La de un “Director”

La única variable que importa: el dinero.

Comentarios

me gustaría ser conejo

EL CONEJO Y EL LEÓN

Un célebre psicoanalista se encontró cierto día en medio de la Selva, semi-perdido.
Con la fuerza que dan el instinto y el afán de investigación logró fácilmente subirse a un altísimo árbol, desde el cual pudo observar a su antojo no sólo la lenta puesta del sol sino además la vida y costumbres de algunos animales, que comparó una y otra vez con las de los humanos.
Al caer la tarde vio aparecer, por un lado, al Conejo; por otro, al León.
En un principio no sucedió nada digno de mencionarse, pero poco después ambos animales sintieron sus respectivas presencias y, cuando toparon el uno con el otro, cada cual reaccionó como lo había venido haciendo desde que el hombre era hombre.
El León estremeció la Selva con sus rugidos, sacudió la melena majestuosamente como era su costumbre y hendió el aire con sus garras enormes; por su parte, el Conejo respiró con mayor celeridad, vio un instante a los ojos del León, dio media vuelta y se alejó corriendo.
De regreso a la ciudad el célebre Psicoanalista publicó cum laude su famoso tratado en que demuestra que el León es el animal más infantil y cobarde de la Selva, y el Conejo el más valiente y maduro: el León ruge y hace gestos y amenaza al universo movido por el miedo; el Conejo advierte esto, conoce su propia fuerza, y se retira antes de perder la paciencia y acabar con aquel ser extravagante y fuera de si, al que comprende y que después de todo no le ha hecho nada.

Augusto Monterroso, 1969. La Oveja Negra y Demás Fábulas. (1981 edición especial) Martín Casillas Editores, México.