sombra para las hormigas

RUBÉN GARCÍA APODACA. El agrarista

El día 31 de agosto de 2011 falleció Rubén García Apodaca. Un campesino, orgullosamente ejidatario de Baca, del municipio de Choix, Sinaloa, México. Un hombre agrarista, que siempre luchó por la mejora del pueblo. Fue un apasionado de la política. Apoyó siempre al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Creía en el Estado. Era un hombre de buena fe. Amiguero, apreciado por muchos. Lo dio todo por la causa y murió sin nada, como mueren los grandes. Leía a su manera y procuraba mantenerse informado como podía, ya al lugar donde vivía las noticias casi no llegaban y si llegaban eran a conveniencia del status quo. Siempre que sabía que yo volvía al pueblo iba y me visitaba y preguntaba por lo que pasaba en el mundo y en la política nacional. En algunas ocasiones me comentaba de Lenin, de Stalin, de Trotski; de lo terrible y sanguinario que fue Stalin.

Rubén fue un hombre incomprendido. En otro escenario y en otro tiempo seguramente hubiera transcendido en la vida pública, pues creía en la cosa pública, en lo que es de todos. Desafortunadamente el medio donde vivió no daba para más. Fue un hombre longevo aunque aparentaba menos edad. Llegó a ser Síndico Municipal del pueblo de Baca. Reunión que había infaltablemente ahí estaba él.

Siempre dijo que su padre era de Oaxaca, se sentía orgulloso de ser descendiente de la tierra del prócer Benito Juárez, algunos lo denostaban diciéndole “guacho” por su origen sureño e incluso algunos hicieron escarnio de él, pero él supo seguir adelante y vivir la vida. Decía también que era pariente del político priista ya fallecido Salvador Esquer Apodaca.

En las últimas elecciones del Estado de Sinaloa apoyó a Mario López Valdez más conocido como (MALOVA), aunque fuera éste apoyado por el PAN y el PRD y otros partidos de izquierda, pero de origen priista, avecindado en Los Mochis, y Rubén creía en el viejo PRI, en la izquierda social (aunque no la entendiera como los académicos) y en el terruño. Por eso creo votó por él.

Todavía recuerdo cuando en el ejido de Baca no había entrado el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE); en ese tiempo en el ejido las cosas se manejan de manera general, colectiva; todavía no se reformaba el artículo 27 constitucional. En esos tiempos Rubén fue uno de los impulsores y encabezó el reforzamiento de todo el perímetro del ejido, trayendo madera de calidad, de “palo colorado”, de eso ya ha de hacer más de 20 años, y estoy seguro que esos trabajos colectivos que impulsó el buen Rube, como le decían de cariño sus amigos más cercanos, todavía perduran.

Desafortunadamente Rubén no alcanzó a comprender las reformas al campo mexicano del salinismo. Seguramente se hubiera opuesto de haber sabido que iban a desmembrar al ejido y convertirlo en muchas parcelitas casi particulares hoy día al interior de lo que queda del ejido. De este parcelamiento y en consecuencia venta de terrenos se valieron muchos de sus enemigos para enriquecerse. Para enterarse más de la situación en el campo mexicano estaba leyendo el libro: “Zapata y la Revolución Mexicana” de John Womack.

Ojalá hubiera mas rubenes en el ejido que buscaran el bien común, que hicieran obras que beneficien al pueblo. Todavía en sus últimos días preguntaba cómo iba el asunto del pago de la afectación del Chihuahua al Pacífico que se le adeuda al ejido y para ello propuso la planilla de Comisariado Ejidal y Consejo de Vigilancia que hoy representa al poblado con el fin de culminar ese pendiente. Pero el tiempo no le alcanzó. Fue un hombre que creyó también en la educación. Trató de darles a sus hijos lo mejor. No pudo lograrlo pero lo intentó. El siempre dijo que iba a morir en la raya, seguramente haciendo alusión a los surcos de la siembra de ajonjolí, cacahuate y maíz. Y así murió. Nos vas a hacer falta Rubén. Que tu recuerdo y obra nunca mueran.

Comentarios

RUBEN GARCIA

Asi es, mi estimado Lupe, El Buen Ruben Garcia se fue sin pena ni gloria, como se fue, Miguel Valencia, El tio Chuy Valenzuela, el Buen Ramon Sarmiento y Modesto Sarmiento, como fue Nayo Espinoza, Cosme Espinoza, y Ahora la Buena Nana Amalia Espinoza esposa del tambien recien fallecido Don Cuco Pacheco, Que en Paz Descansen estos personajazos de la vida y obra del pueblo de Baca, que no es igual ya sin ellos, Elevo una plegaria por la Vida de estas personas y que Dios los Bendiga donde quiera que se encuentren... Afectuosamente: Sabas Valenzuela Pacheco