sombra para las hormigas

transnacionales.

La FAO, contaminada transgénicamente

Pat Mooney*

Maíz 2010Maíz 2010 Guadalajara, Jalisco, 02 de marzo de 2010. Es un honor para mí estar aquí. Quiero agradecer especialmente a Alberto por su intervención ayer en la conferencia de prensa durante el evento de la FAO porque confrontó ahí al gobierno mexicano y a la FAO de la manera más poderosa posible. No debería hablar de esto, pero para mí es muy difícil no hablar de ello, es decir de la Conferencia de la FAO, la cual se lleva a cabo en el hotel Hilton. Les ruego que me permitan un minuto para hablar de ello. Lo que estamos atestiguando ahora es la contaminación transgénica de la FAO y eso es una tragedia. Todo el proceso ha contaminado a la FAO. Es sorprendente darnos cuenta que, a lo largo de los últimos meses, 1,500 organizaciones campesinas, sociales y de la sociedad civil de todo el mundo escribieron una carta al Secretariado General de la FAO diciéndole: “tienen que hacer algo respecto a un crimen de lesa humanidad que está ocurriendo aquí en México con los cultivos de maíz”. Y la FAO respondió: “nos encantaría ayudar, pero se trata de un asunto nacional, y nosotros no podemos intervenir en un asunto nacional”. Y después, la FAO viene a México, aquí a Guadalajara y realiza una conferencia sobre la biotecnología en cultivos y, cuando los agricultores, los campesinos y las organizaciones de aquí, como UNORCA, le dicen a la FAO que quieren participar en ella para hablar sobre la contaminación transgénica, la FAO responde: “nos encantaría que vinieran pero, desafortunadamente, esta es una conferencia internacional y ustedes no pueden asistir”. De tal manera que, lo que atestiguamos aquí es la contaminación de la FAO a manos de las empresas transnacionales y la cobardía de la FAO para abordar este tema como organización del sistema de Naciones Unidas, y eso es absolutamente inaceptable. De manera que, si se miran los crímenes contra la humanidad, como lo es la contaminación transgénica del maíz, debemos mirar también el crimen contra la humanidad que representa la contaminación de la Organización de las Naciones Unidas. Pero no se supone que yo deba hablar de ello, así que hablaré de lo que sí se supone debo hablar.